Mark y Christina Rotondo manifestaron a Syracuse.com que su hijo, Michael, no paga arriendo y tampoco ayuda en los quehaceres domésticos. Desde febrero de este año le enviaron cartas diciéndole que se fuera y advirtiéndole que, de lo contrario, tomarían las medidas necesarias.

Allí también le dijeron que él era un “invitado” en su casa y no tenía ningún derecho de quedarse allí sin su consentimiento. Aunque le avisaron que tenía hasta el pasado 15 de marzo para sacar sus pertenencias e irse, Michael siguió viviendo en la casa de sus padres.

En esas cartas, conocidas por el medio, incluso le ofrecieron 1.000 dólares (casi 3 millones de pesos) para que empezara su vida como independiente. Además, le dieron algunos consejos sobre cómo empezar a hacerlo, tales como vender cosas que tengan un “valor significativo” y conseguir un trabajo:

“Hay ofertas de trabajo disponibles incluso para aquellos que tienen una historia laboral corta como tú. Consigue uno, ¡tienes que trabajar!”.



En la última carta, con fecha del pasado 30 de marzo, le dijeron que reparara su carro o si no se lo iban a quitar. Como Michael se rehusó a esto y a irse de la casa, a principios de mayo sus padres acudieron a la Corte Suprema para desalojar a su hijo, indicó el portal citado.

Este martes se llevó a cabo la audiencia y el juez obligó a Michael a salir de la casa de sus padres. “Estoy indignado”, aseguró el hombre a Daily Mail tras escuchar la decisión de la corte.

De acuerdo con ese medio, durante la audiencia Michael alegó que sus papás no le daban comida y tampoco le lavaban la ropa. Aunque el juez le dio la oportunidad de que llegara a un acuerdo con sus papás, él se negó.

Fuente: Pulzo