La usuaria de Instagram reconocida como Jessy Taylor y auto considerada influencer al haber sumado cerca de 113 mil seguidores en su cuenta, publicara un video en la que desconsolada, lamenta tener que trabajar luego de que su cuenta de Instagram fuera cerrada.

Aunque para muchos este podría parecer el trabajo ideal, lo cierto es que no todo es positivo, tal como demostró Taylor recientemente. Y es que Instagram bloqueó su cuenta en la cual contaba con más de 100 mil seguidores, hecho que representaría la pérdida de su modo de vida.

En el material de poco más de tres minutos publicado en Youtube, Taylor asegura:


Estoy en Los Angeles porque quiero estar en Instagram. No soy nada sin mis seguidores. Quiero decirle a todos los que me están reportando que lo piensen dos veces porque están arruinando mi vida, ya que gano todo mi dinero con las redes sociales y no quiero perderlo. Trabajé jodidamente tanto para llegar donde estoy y que me lo quiten es la peor sensación del mundo… Fui abandonada por mi familia, me han traicionado todos los que conocía. Intenten estar en mis zapatos una vez y les garantizo que ninguno duraría mucho en ellos. No quiero un trabajo normal, como trabajar en McDonald’s porque trabajé allí pero no quiero volver a esa vida, estoy perfectamente feliz donde estoy”.

Agregó no tener profesión alguna y no contar con estudios suficientes, debido a que no habría tenido el apoyo de su familia: “Varias personas me dieron la espalda dejándome sola (…) tengo deudas que superan los 20 mil dólares, no tengo un título porque no pude estudiar una carrera precisamente por falta de recursos y para vivir me tocaba trabajar en un McDonald’s”.

Muchas personas indicaron en los comentarios del video que las declaraciones de la joven eran falsas, debido a que hace años había dado cuenta de una vida “llena de lujos y opulencia”. Otros fueron más allá y le “recomendaron” buscar un trabajo “en vez de estar llorando por redes sociales”. Taylor pareció hacer caso omiso de esto y decidió abrir otra cuenta de Instagram, para intentar retomar su oficio.