La cadena NBC estremeció a la política mundial al revelar que Vladimir Putin, presidente de la Federación Rusa, estaría involucrado en el supuesto “hackeo” de las elecciones de Estados Unidos que dejaron como vencedor a Donald Trump, ello motivado por una venganza en contra de Hillary Clinton.

Sin embargo, también se reveló algo escalofriante relacionado a Guatemala. Putin también hackeó las elecciones guatemaltecas para vergarse de la excandidata presidencial Sandra Torres.

Los motivos serían distintos en ambos casos. El mandatario ruso se vengaría de Clinton tras su intervención en los comicios de 2011, cuando su partido logró el éxito en medio de acusaciones de fraude, momento en que la entonces secretaria de Estado estadounidense animó diciendo que “el pueblo ruso merece elecciones justas, libres y transparentes”, provocando la ira del exdirector de la desaparecida KGB.



En cuanto al plano nacional, la venganza de Putin en contra de Torres tendría que ver con el patriotismo. Cuando la exesposa de Álvaro Colom militó en la guerrilla guatemalteca se dejó de adquirir armas bélicas al extranjero, siendo la Unión Soviética uno de los más afectados, lo cual llegaría al extremo de su posterior disolución.

Para entonces, “el Señor de las Guerras” era un promisorio joven, futuro abogado y ambicioso de poder, que nunca perdonaría aquel acto desleal hecho por Guatemala.

Fue entonces cuando él mismo, con sus propias manos, tomó su computadora y haciendo valer sus dotes de informático (hacker Black Hat), manipuló los registros del TSE dando una ligera ventaja al contendiente Jimmy Morales que a la postre derrotaría en segunda vuelta a Torres.

Fue así como el comediante tomaría posesión a principios de año como presidente de la República. Ahora tiene mucho sentido su reciente viaje a Israel, lo cual lo acerca de algún modo al Kremlin.