Varios preocupados habitantes de Guatemala iniciaron una petición en Change.org para solicitar a Dios mismo que ya nunca más ponga un arcoiris en el paisaje luego de una lluvia, ya que promueve la homosexualidad y así protegen los valores familiares.

La petición lleva recaudadas ya varias firmas y argumenta que esto provoca actos de inmoralidad humana, faltas de respeto a los valores y a la familia que acompaña a este movimiento.

Todo esto debido a que la bandera LGBT o bandera del arcoíris ha sido utilizada como símbolo del orgullo gay y lésbico desde fines de los años 1970. Los diferentes colores simbolizan la diversidad en la comunidad LGBT y sus colores son utilizados a menudo en marchas por reclamos. Aunque nació en California, actualmente es utilizada en todo el mundo.

La Biblia condena el acostarse hombre con hombre, no se entonces por qué Dios tiene algo tan aberrante dentro de su perfecta y maravillosa creación“, condenó Ruth Noemí (pidió que colocáramos ambos nombres bíblicos) una de las promotoras de la causa.

Corresponsales de Diario El Informal solicitaron hablar con Dios, pero fue imposible. Al menos con su hijo, pero tampoco nos pudo atender, tenía cosas más importantes que atender, según nos dijo San Pedro que no quiso comentar algo que no le compete. Al final nos fuimos a ver si el Papa Francisco podía darnos algunos comentarios, pero desde Vaticano nos dijeron amablemente que no tenían tiempo para muladas.

La bandera del arcoíris fue popularizada en 1978 como símbolo del orgullo gay por su creador, Gilbert Baker, artista nacido en Kansas.​ La versión actual consiste en seis franjas de colores rojo, naranja, amarillo, verde, azul y violeta, que reproducen el orden de los colores del arcoíris.