La Semana Santa 2018 de la comunidad católica guatemalteca tomará un giro inesperado a partir del próximo Día del Cariño, mismo día en que se inicia la Cuaresma con el Miércoles de Ceniza.

La razón obedece a que el presidente evangélico Jimmy Morales ha tomado la decisión de prohibir las procesiones que salgan de todas las iglesias católicas del país, especialmente las del Centro Histórico, que tienen casi el mismo tiempo de fundación de la Guatemala de la Asunción.

No podemos dejar en mal la decisión que tomamos con respecto al apoyo al Estado de Israel. En este país ya no pueden salir esos muebles (procesiones) a las calles, menos ahora que estamos a días de que la Embajada de Guatemala sea trasladada de Tel Aviv a Jerusalén”, aseguró el presidente.

Por otra parte, indicó que todos los integrantes del popular e irrelevante grupo en Facebook llamado “Zonauneros y doseros”, refrendan la “acertada” decisión del mandatario guatemalteco.


Me alegra esa onda porque así ya no están chingando esos hijos de p$%a. Las calles no son de nadie, el derecho a la libre locomoción es de todos”, aseguró un integrante de dicho grupo que no quiso identificarse, pero que roció con el humo de su marihuana a nuestro reportero, Tomás Orín.

La decisión de Morales ha sido más que aplaudida por la Embajada de Israel en Guatemala así como de la Alianza Evangélica de Guatemala, y otras emblemáticas iglesias no católicas como Casa de Dios, Eben Ezer y El Shaddai.

El decreto 26-2017 será publicado en los siguientes días en el Diario Oficial y con ello, todas las iglesias deberán regirse a esta nueva disposición de aquí y para siempre.

Ya es momento de que alguien le ponga un hasta aquí a esa gente”, aseguró Morales. Al mismo tiempo que dijo que “pensaría” el declarar non grato al Arzobispo Metropolitano Oscar Julio Vian Morales, no así al nuncio apostólico Nicolás Thevenin, porque “él sí agarra la onda”, sentenció.