* LES ADVERTIMOS QUE LAS SIGUIENTES IMÁGENES PUEDEN HERIR SU SENSIBILIDAD *

Cientos de manifestantes echaron el viernes 15 de septiembre de 2017, un pulso a los diputados de Guatemala a quienes mantuvieron encerrados en el Congreso de la República durante siete horas exigiendo su dimisió mediante un secuestro.

La población, representada por violentos manifestantes, no ha perdonado que los legisladores aprobaran hace dos días dos decretos que reducían las penas de prisión por los delitos de corrupción e incluso permitían conmutar la cárcel por una multa para quienes fueran condenados a menos de diez años de reclusión.

Tal y como se ve en el video a continuación, que pedimos discreción por las fuertes imágenes.:

La ciudadanía había llamado a una gran manifestación para rodear el Congreso y exigir la dimisión de los diputados a quienes tachan de “corruptos y ladrones”. La población ya se había manifestado masivamente el jueves en la Plaza de la Constitución impidiendo que se izara la bandera nacional con motivo de la celebración del 196 aniversario de la Independencia de Guatemala de España.

Jimmy Morales denunció los “hechos violentos” de los protestas en las que participaron miles de personas y anunció que “anteponiendo la seguridad de la población” suspendía el desfile oficial previsto el viernes, Día de la Independencia.

Pero la ciudadanía no quería celebrar la fiesta nacional sino presionar a los diputados. Por eso más de un millar de personas les recibió con insultos a su llegada al Pleno Extraordinario. Así, el ambiente se iba caldeando al tiempo que llegaban los legisladores. Dentro del Congreso se escuchaban las bocinas y los gritos de los ciudadanos que cercaron las dos entradas de la Cámara haciendo imposible la salida de los diputados durante siete horas. ‘No tenemos miedo’, ‘Que renuncien’ y ‘Jimmy Morales a los tribunales‘ fueron los lemas más coreados.

Tal como estaba previsto, todos los diputados presentes en la Cámara, un total de 130 de los 158 posibles, votaron a favor de suspender de forma definitiva ambos decretos que beneficiaban a las personas condenadas por corrupción . No sólo eso sino que, pidieron “perdón” públicamente por este “error que no fue de mala fe“, ya que habían contribuido a aprobar esos mismos decretos que ‘perdonaban’ la corrupción. Alegaron que no les había dado tiempo de leerlos y que por eso les habían dado el visto bueno.

Textos tomados de: El Mundo