En marzo de este año, justamente 365 días después de la trágica muerte de las niñas que vivían en el Hogar Seguro Virgen de la Asunción, un grupo de mujeres decidió hacer una procesión con una piñata en forma de vágina a la cual llamaron “Procesión de la poderosa vulva”. Gritaron sus consignas, lo hicieron frente a la catedral y miles de personas, principalmente católicas, se espantaron.

Nosotros, como medio de comunicación serio y comprometido, siempre hemos estado en favor de la libre expresión. Si el otro año sale la procesión de la talega parada, o manifiestan con un palo metido en el culo, si toman 26 cervezas y bañan en miados su propia casa, si se desplazan de rodillas por el Paseo de la Sexta porque en la panadería San Martín los atendieron pura mierda, está bien. Háganlo. Si ahora comenzaron la secta y/o iglesia de “Los querubines de Belcebú”, “la paradoja del misticismo”, “la divinidad del peine”, “Iglesia roja de la blancura del alma”, “Templo del Marcoantoniosolismo”, “Iglesia Los caudillos de tu madre”, “Templo al culto de tu pusa”, o cualquier otra cosa que quieran, denle con “fe”.

Pero regresando al tema de la vulva, ese día hubo un pequeño detalle que la mayoría de gente que se enojó con esa procesión pasó por alto, o mejor dicho, lo hicieron pasar por alto y que fue aprovechado por esa bandita de miserables que anda viendo quién tiene un pelito parado para asentarselo a como dé lugar.

Vieron que el Procurador de los Derechos Humanos pasó saludando a las mujeres y a otros grupos que se encontraban en la Plaza de la Constitución y de inmediato lo vincularon con que “apoyaba” a dicha marcha, que no es que estuviese mal o bien, pero, repetimos, era la rayita del tigre que les hacía falta para tener un tema del cuál agarrarse. Desde entonces tomaron a su caballito de batalla para continuar sesgando a la población y seguir blindando a su monigote de turno: el presidente.

Diputados como Luis Hernández Azmitia, Javier Hernández Franco, el señalado Felipe Alejos, alias Felipao, y muchas otras calañas más tomaron ese caballito y dijeron, en pocas palabras, que el PDH era una mierda. Hasta el momento, el plan estaba bien y así continuaría hasta hoy.

Precisamente, la religión iba a servir para tenernos a como estamos hoy, día en que con 87 votos a favor y 13 en contra, los legisladores aprobaron el punto resolutivo 5-2018 y con ello solicita al Organismo Ejecutivo que se prohíba la entrada al país del grupo de metal sueco Marduk, y de cualquier persona relacionada a esta banda. Así de hechos mierda estamos.

Luego del PDH, siguieron cosas como la “marcha por la vida”, la cual iba bien (por decirlo de alguna manera), hasta que diputados y políticos cuestionables la tomaran como propia y aprovecharan para seguir dándole verga al tema: la religión.

El mismo presidente Jimmy Morales menciona en todos sus putos discursos a la religión, la familia y demás temas para, supuestamente, ganar adeptos.


NO CREEN EN NADA

Pero, queridos amigos, con mucho pesar y aunque duela decirlo, rsa nefasta gente sigue burlándose del pueblo. Ellos no creen en nada más que el dinero fácil, así de sencillo. La ambición por el pisto y el poder es la única religión.

Su religión es sacar a Iván Velásquez y si se puede a la CICIG de una vez.

¿Cómo es posible que un impresentable como el diputado Estuardo Galdámez hable de religión? Ese mismo legislador que incluso la misma población de Quiché desconoce. Mismo lugar en donde quedó grabado el momento en que da dinero a un periodista y quién sabe a cuánta gente más que se encontraba en ese momento también se les dio un par de billetes.

Eso cuando se encontraba haciendo campaña electoral con el entonces candidato del extinto Partido Patriota, el otro impresentable Mario David García.

¿No se recordaban que el autodenominado kaibil había estado con el PP? Claro, en este país nadie recuerda nada. Pero aquí está:

Así, que, queridos hermanos, súbditos, amigos, correligionarios, colegas, compañeros, camaradas, condiscípulos, pisados, cerotes, o público en general, como ustedes lo prefieran. ¿Vamos a seguir en la misma mierda?