Una Comisión multisectorial para la regulación del consumo de alcohol, que incluyó a la presidencia de la República, al Congreso y a las iglesias católicas y evangélicas, acordó extender el horario en el cual está prohibido vender y consumir bebidas alcohólicas para consumo fuera y dentor de locales, bares, “centros culturales” y en eventos privados, entre las 22:00 y las 8:00 horas, además de regular la publicidad para evitar la exposición a niños y adolescentes.

Un diputado que pidió su anonimato aseguró que la Comisión tiene el compromiso de impulsar el proyecto de Ley que establece el horario de prohibición de venta de bebidas alcohólicas para llevar, entre las 22:00 y las 8:00 horas. Esta medida será afectiva 15 días después de su publicación en el diario oficial.

En la actualidad el horario en que está prohibida la venta de alcohol es de 1:oo a 6:00 horas.

Otros de los aspectos sobre los cuales existe consenso es el referido a la necesidad de regular la publicidad sobre bebidas alcohólicas para evitar la exposición a niños y adolescentes.

En tal sentido, un representante de las iglesias calificó a la reunión como “muy buena”.



También dijo que el desafío de los partidos políticos es analizar cuál será el mejor mecanismo para la regulación y comercialización de bebidas alcohólicas y “regular dónde y quiénes pueden vender, con un objetivo de control no recaudatorio”.

Ejemplificó que puede ser a través del otorgamiento de licencias o patentes. “Hoy la percepción es que puede venderse alcohol en cualquier lado”, argumentó.

Por su parte, el representante de la Presidencia se refirió a la nueva expresión institucional que coordinará a los organismos de fiscalización para mejorar los controles sobre expendio de alcohol y venta a menores de edad.

Habrá una expresión institucional con la coordinación entre organismos de fiscalización nacionales y departamentales, con lo que se buscará un mayor control de las normas existentes”, señaló.

Se remarcó que esta iniciativa “no tiene como fin el prohibicionismo, sino que se buscan herramientas eficientes para abordar el consumo problemático de una sustancia lícita desde una perspectiva de reducción de riesgos”.