Inspirados en la audaz historia de don Paco Vargas, los hermanos Fulano y Mengano acudieron a la sede central del Registro Nacional de las Personas (RENAP) con el afán de hacer las diligencias necesarias para cambiarse el nombre, ya que les molesta que la gente los ande menospreciando a cada rato.

Hemos escuchado a lo largo de nuestras vidas como denigran tanto mi nombre como el de mi hermano al referirse a una persona cualquiera“, indicó Fulano, el mayor de los hermanos. La molestia de ambos radica principalmente en que han tenido problemas por culpa de chismes en los que se han visto inmiscuidos involuntariamente, “esto ya es un abuso, se podría calificar del famoso bullying, porque siempre pagamos los platos rotos de otros“, agregó con voz quebrada Mengano.



La redacción de Diario El Informal tuvo la oportunidad de hablar con el padre de ambos, don Fulano de Tal, que dijo desconocer el motivo de esta queja: “creo que es una exageración de los patojos, todo es por culpa del feisbuk y del internet, que son del diablo” (SIC), acotó en tono de molestia el caballero.

Extraoficialmente y de forma anónima por temor a represalías familiares, se supo que los primos de los hermanos de Tal, Zutano, Perencejo y Perengano están juntando sus centavos para realizar dicho trámite, ya que también han sido objeto de burla a través de los años y ya consideran a sus primos como unos verdaderos héroes.