A Margarita* la invitaron a la boda de una amiga del colegio de su novio, pero fue con el vestido negro que utilizó un año antes en la graduación de su hermanito.

La verdad se me olvidó que ya había utilizado ese vestido y hasta en el carro con mi novio me recordé“, declaró la extrañada señorita. “Me quería regresar a la casa a cambiarme y ver quién me prestaba un vestido, pero mi gordo (sic) no quiso a pesar del berrinche que hice“.



Al consultar a la pareja de esta dama, dijo que “yo tampoco me recordaba que ya lo había usado, ¿a quién le importa si ya lo usó o no?“. “Lo mejor de todo es que no tuve que comprar ooootra corbata porque ya tenía esta del año pasado“, agregó.

Lo más extraño de todo es que me chulearon (sic) el vestido en la fiesta, nadie se recordaba que ya lo había usado, ni siquiera las zorras de las amiguitas de mi novio que siempre viven pelando a todas“, comentó.

Me tomé mil fotos y las publicaron por todos lados, ahora para la próxima fiesta voy a comprar otro vestido para que no vean que lo llevo otra vez“, finalizó motivada mientras el novio le recordó que a nadie le importaba y ahora están peleando por lo mismo.
*Nombre ficticio para proteger su identidad y que no recuerden el vestido.