Un grupo de científicos, integrado por varias nacionalidades, realizó un estudio exhaustivo de un fenómeno que tiene décadas en Guatemala pero que nadie había podido abordar o se había atrevido.

Miles de radioescuchas permanecen enamorados de su/s locutor/res favorito/s, a quienes llaman y escriben incansablemente y hasta envían obsequios a cabina como osos de peluche, chocolates y se han visto casos incluso dónde hasta les cocinan.

Hasta ahí todo es normal“, según los expertos, a través de su portavoz Elliot Cocide. “¿Pero se habían preguntado si esto es recíproco?“, aseveró.

Se analizó el comportamiento psicológico y humanístico de varios locutores del medio guatemalteco y se llegó a una conclusión que, seguramente, cambiará y conmocionará a millones de radioescuchas: “A los locutores no les importan“.

Los expertos aceptaron que ha sido una tarea difícil debido al comportamiento de los oyentes, pero también de los locutores. “Muchas veces, con tal de vender mensajitos de texto o marcas, porque se los exigen, hay que hacer de todo, incluso decir que amas a tus oyentes“, dijo un exlocutor de cabina de una reconocida radio que prefirió no revelar su identidad.



En el planonde la investigación, se comprobó, por ejemplo, que Michelle Cruz, reconocida locutora y reconocida por su sonrisa (valga la redundancia), a todos les dice “mis vidas“, lo cual es un comportamiento extraño, según otro experto de apellido Telenque.

Esta señorita ama a todo el mundo y les envía besos, eso no es normal“, dijo el investigador.

Por otra parte, también reconoció que el locutor Fernando Alcázar solamente es cariñoso con las damas. “Solo a ellas las complace de inmediato y por supuesto, su engolamiento de voz es notorio cuando habla con una de ellas o con un hombre, eso no es normal“, dijo el experto.

Esto se notaba más en los ‘Viernes de Fax’, sino que le pregunten a Pánfilo“, indicó una persona que prefirió el anonimato y en referencia a uno de los antiguos programas de “Don Fer”.

En cuanto a Juan José Ríos, exdirector de TGW y reconocido locutor, “se sabe que él las ama a todas, pero eso no puede ser, no se puede amar a todas“, dijo Louise Bouchard. “A él siempre le gustaba decir ‘no toque ese botón’, pero en realidad le gustaba que se lo tocaran”, dijo una señorita que reconoció que Ríos nunca le dijo que la amaba, es más, nunca lo conoció, solo una su amiga que tampoco conoció pero que sí ‘le tocó el botón’ “, dijo.

Finalmente, otro de los ejemplos claros que dan los expertos es el de los locutores, presentadores, actores, emprendedores, productores, fumigadores, y únicos expertos en todo lo que sea “salir al aire” como Andrea Henry, Pardo Pineda, Ricardo Girón y varios más, como los de SLM Shou que ellos tienen a sus parejas y familias y que nunca podrán amar a sus radioescuchas. “Me temo que hay algunos oyentes que morirán engañados, ellos y 14 mil más también aman a sus locutores favoritos, pero… ellos no los aman“, sentenció de manera radical Ernst von Ahn, científico que encabezó la investigación.