El periodismo no es una labor de alto riesgo, los peligrosos son aquellos que se ven amenazados por la pluma informativa.

Entre noviembre de 2003 y febrero de este año, en Honduras habían sido asesinados 51 periodistas. El 3 de julio de este año, Joel Aquiles Torres, dueño de una cadena de televisión local, fue tiroteado en su vehículo.

En México en los últimos diez años, han asesinado a más de 80 periodistas y se contabilizan 17 desaparecidos.

El Centro de Reportes Informativos sobre Guatemala (Cerigua), reporta 27 asesinatos a periodistas desde el 2015. En la memoria están los tres últimos comunicadores asesinados  Giovanni Villatoro, Federico Salazar y Danilo López.



Ahora sumemos las amenazas a periodistas, que las reciben al levantar el teléfono, al entrar o salir de una conferencia de prensa, a través de cartas o incluso, un “simple” escrito digital.

Diario El Informal envía un saludo a esos periodistas de banqueta, a esos que les dedican solo un Arial 12 todos los días en el encabezado de sus escritos. A los que de verdad son periodistas, no como nosotros. Menos a los “presentadores” de noticias, a esos les pedimos que se busquen su propio día para celebrar, porque no realizan de principio a fin, la ardua tarea que conlleva engalanarse con la información.