Los clavadistas en el Centro Acuático Maria Lenk compitieron por las medallas en una piscina con el agua verde, algo inédito en la historia de los Juegos Olímpicos.

No fue que acá en Río de Janeiro se nos olvidó celebrar el día de San Patricio como dicen algunos, sino en realidad trajimos el agua del Lago de Amatitlán en Guatemala porque recientemente la purificaron con agua oxigenada“, comentó un vocero del comité organizador.

Hasta la tarde del martes, los atletas aún no tenían una respuesta de qué fue lo que provocó el cambio del color. “La calidad del agua fue probada y no hay riesgo para los atletas“, dijo el entrevistado.



Diario El Informal conoció que desde principios de junio, varias pipas de agua empezaron a llevar el líquido del Lago de Amatitlán para Río de Janeiro en una travesía que llevó varias semanas.


Ya habíamos platicado con el anterior gobierno de Guatemala al respecto de esto y nos confirmaron que el agua de dicho cuerpo lacustre estaba limpio con una fórmula que habían comprado y por eso decidimos traerla para darle un toque orgánico, literalmente verde, y sin gluten a las aguas para las competencias“, finalizó.